Cada vez se hace más constante pensarle. Cada vez me torturo más y más con estúpidos pensamientos que cruzan por mi mente con respecto a lo que pudo ser, a lo que hubiera podido llegar a hacer con él.
Irónico es que detesto a los tipos de su clase, con actitud petulante, con su absurdo convencimiento, con un léxico inapropiado, poco responsable, poco interesado, sin pasión alguna, con ojos dormilones, promiscuo, etc. Pero también es irónico el hecho que es exactamente eso lo que me atrae a él. Sus arrebatos, sus abrazos, sus besos, su boca, su forma de decir "te quiero" sin siquiera haber abierto la boca, su alocado pelo, sus manos, la manera en que inevitablemente su cuerpo se atrae a el mío, sus dientes, sus ojos, hasta su petulancia y su manera de decir las cosas me atrae.
No sé si se imagina cuanto pasa por mi mente, cuanto me atrae, cuanto quiero tenerlo conmigo; pero una cosa es segura, no estoy en su mente tanto como él está en la mía, no me intenta sentir, no me busca... Nada. Por eso veo necesario el buscar en mis palabras recuerdos de lo que nos pasó, es decir de todo lo que pasamos juntos. No sé si lo amo, es más no sé si lo quiera, pero creo que lo necesito, l problema es que no sé para que lo necesito. Tal vez sea para que me vuelva mierda y me recuerde que los de su tipo no son lo mejor que hay que escoger, que las mujeres inseguras como yo debemos dejarlos por muy "interesantes" que parescan, ya que nuestras inseguridades nos vuelven aún muchísimo más volubles al dolor y a tener más inseguridades. Lo digo porque me está pasando, no sabe usted el miedo que siento a perder lo que ni siquiera es mío, perder esos pequeños momentos en los que me vuelve mierda me siento de mil maneras a la vez, o tal vez esos momentos en los que su boca se intenta acercar a la mía de otra manera, o tal vez cuando sin pensarlo besa mi sonrisa... No sé me encanta y eso es lo que no quiero perder.